Con el corazón fortalecido tras un recorrido por los hitos más significativos de la cristiandad, nuestra delegación de estudiantes y educadores finalizó una experiencia marcada por el encuentro espiritual y el legado de nuestro patrono.
Durante el mes de junio, la segunda delegación oficial de Carlo Acutis Red Educacional llevó a cabo una peregrinación por Italia, un viaje que trascendió la formación académica para convertirse en un hito imborrable de crecimiento espiritual, cultural y comunitario.
El itinerario, que comenzó el 11 de junio, tuvo como punto de partida la ciudad de Milán. En la iglesia de Santa María Segreta, lugar profundamente significativo por ser donde Carlo Acutis recibió el sacramento de la Confirmación, nuestra comunidad tuvo la gracia de venerar una reliquia del joven beato. Este encuentro marcó el tono de lo que sería una ruta de fe, coronada por una misa especial presidida por el padre Ricardo Acosta en el Duomo de Milán, donde encomendamos a cada uno de nuestros colegios.
Roma: en el corazón de la Iglesia
Tras el traslado a la capital italiana, nuestra delegación se instaló en Villa Angeli, donde la vida comunitaria fue el eje central de cada jornada. La participación de nuestros estudiantes en los distintos ministerios litúrgicos —como acólitos, lectores y coro— reflejó el compromiso y la madurez espiritual que buscamos promover en nuestras comunidades educativas.
Como parte de nuestros objetivos formativos, dedicamos diversas jornadas al reconocimiento del patrimonio histórico y cultural. La visita guiada al Coliseo Romano, el Panteón y otros lugares emblemáticos de la ciudad permitió a nuestros estudiantes comprender la relevancia política, social y religiosa de la antigüedad, valorando especialmente el testimonio de los primeros cristianos en el contexto de la historia universal.
Un momento de especial significado institucional ocurrió durante la Audiencia General con el Santo Padre. Con profunda emoción, escuchamos el nombre de nuestra Red durante el encuentro, un instante que reafirmó nuestra identidad eclesial y nuestra vocación educativa. Posteriormente, la delegación se reunió en oración ante la tumba de San Pedro, renovando su compromiso con la Iglesia y la misión evangelizadora.
Asís: el encuentro con San Francisco, Santa Clara y Carlo Acutis
Uno de los momentos más significativos de la peregrinación fue la visita a la ciudad de Asís, cuna de la espiritualidad franciscana. Allí, la delegación recorrió la Basílica de San Francisco, donde se venera la tumba del santo de Asís, cuyo testimonio de pobreza, fraternidad y amor a la creación continúa inspirando a la Iglesia y al mundo.
Precisamente en este lugar, Carlo se sintió inspirado por San Francisco, a quien convirtió en su modelo para seguir a Jesús; por eso, pidió ser sepultado en Asís, junto a este gran santo que vivió hace 800 años.
Posteriormente, los peregrinos visitaron la Basílica de Santa Clara, lugar donde descansan los restos de la santa y donde se conserva el crucifijo de San Damián, ante el cual san Francisco recibió el llamado a reconstruir la Iglesia.
La jornada culminó en el Santuario de la Expoliación, ubicado en la iglesia de Santa María la Mayor, donde descansan los restos del beato Carlo Acutis. Allí, nuestros estudiantes y educadores vivieron un profundo momento de oración y recogimiento ante el joven que inspira el proyecto educativo de nuestra Red.
Contemplar a Carlo vestido con sus jeans, zapatillas y ropa cotidiana permitió a muchos jóvenes descubrir que la santidad es posible también en la vida diaria y en la cultura juvenil de nuestro tiempo. Su testimonio, profundamente arraigado en la Eucaristía, la amistad, la familia y el servicio, invitó a nuestros estudiantes a reconocer que se puede seguir a Cristo desde la propia realidad y etapa de la vida.
Este encuentro permitió profundizar en la vida y el legado de nuestro patrono, valorando la importancia de la familia, la comunidad y la fe compartida, y renovando el compromiso de ser jóvenes que, al igual que Carlo, buscan transformar el mundo desde la sencillez, la alegría y el amor a Dios.
El encuentro con los Milagros en Lanciano y Manoppello
Hacia el final del recorrido, la delegación profundizó en la dimensión eucarística de la fe visitando Lanciano. Allí, ante el Milagro Eucarístico difundido por Carlo Acutis en su exposición sobre los milagros eucarísticos del mundo, vivimos la bendición de celebrar la Santa Misa y comulgar bajo las dos especies, reconociendo la presencia real de Cristo en la Eucaristía, eje central de nuestra espiritualidad.
El viaje concluyó con la visita a la Basílica de Manoppello para venerar el Velo Santo. Ante la imagen que testimonia el rostro del Señor, cerramos esta peregrinación con el convencimiento de que la fe es un camino vivo, coherente con nuestra misión educativa de acompañar a nuestros estudiantes hacia un encuentro personal con Jesús.
Como Carlo Acutis Red Educacional, agradecemos a las familias y a toda nuestra comunidad por acompañarnos con sus oraciones durante estos días. Renovamos nuestro compromiso de seguir formando personas que, al igual que nuestro patrono, comprendan que la santidad es una invitación presente en la vida cotidiana y que educar también significa caminar juntos, aprender desde la experiencia y descubrir a Dios en el encuentro con los demás.